miércoles, 1 de julio de 2009

Dígame licenciada

A vos, que cebaste mates interminables.


A vos, que aguantaste madrugadas.


A vos, que te cagaste de frío conmigo cuando había que salir a fumar al patio.


A vos, que conviviste con mi hipocondría dos veces por cuatrimestre.


A vos, que me amenazaste todas las veces que no di más y quise dejar.


A vos, que te arremangaste y agarraste apuntes aunque no sabías ni por dónde empezar sólo para demostrar que me estaba quejando de más.


A vos, que manejaste con encanto ignífugo la neurosis de la tesis.


A vos, que me prestaste tu casa, tu cama y me hiciste de comer.


A vos, que me inspiraste.


A vos, que me pediste ayuda porque sabés que ayudarte me hace bien.


A vos, que no tenías ni puta idea pero le pusiste onda lo mismo.


A vos, que escuchaste mis discursitos de ceño fruncido sobre la burocracia y el papel que no sirve para nada y me dejaste hablar al pedo y después dijiste: "Dale, seguí leyendo".


A vos, que preguntaste por Padre y pusiste la oreja y el hombro y el corazón y dijiste "para lo que necesites" y fue de verdad.


A vos, que deseaste suerte y después te acordaste y preguntaste cómo fue.


A vos, que estuviste.



A todos, gracias. Cada uno sabe por qué.


Y también a todos los que no aportaron absolutamente nada o se dedicaron a romper las pelotas, porque quedó más que claro que pude igual sin ustedes.

viernes, 26 de junio de 2009

Pelusita

El frío alfiletea y no hay bufanda lo suficientemente larga. Hoy los automovilistas están demasiado prepotentes, los viajeros de subte están demasiado amontonados, las viejas chotas están demasiado viejas y demasiado chotas y los que dudan a la hora de combinar están demasiado inseguros. Hoy el mundo es demasiado y la cabeza se te quedó sin pilas. Pero qué carajo importa todo eso si cuando finalmente llegás, la pelusa enana te saluda nariz con nariz, te moquea con ruido a tractorcito, te regala la panza rosa y te convence de que sí, de que podés, de que dale, che, que no es para tanto.

miércoles, 24 de junio de 2009

Artistos

Dos diagramadores miran fijo los monitores de sus Macs:

- ¿Qué estuvo haciendo Cristina en San Juan? Porque vinieron fotos en las que está abriendo una caja.

- Es la caja de Pandora.

Me río para adentro, no quiero que sepan que los espío. Difícil la tarea del diagramador: hacer calzar nuestras redondas, filosas o espiraladas palabras en cuadrados que se amontonan a lo largo y a lo ancho de las páginas, también cuadradas. Bueno, cuadradas no, rectangulares. Paralelográmicas, digamos, y todos contentos con la palabra inventada.
Editores y armadores libramos día a día una guerra silenciosa, la de la profusión del discurso contra la contundencia de la imagen. Para el observador novato, parecemos un equipo, pero no se engañen. Entre todas esas bromas y ofrecimientos para traer café de la máquina, se debaten dos bandos, se renueva todos los días el odio de Caín a Abel. Con un halo de cordialidad, se patean bajo la mesa los dos hijos bobos del arte: el que se cree el próximo Nobel de literatura contra el aspirante a Dalí versión siglo XXI.

domingo, 21 de junio de 2009

Best advice ever

El de Madre, ante las crisis existenciales: "Pará por media hora, poné música, cantá canciones que te gusten y después empezá todo de nuevo".

viernes, 19 de junio de 2009

ABC1

Y yo pensaba que ya está, que después de tanto dolor me merezco una vida normal, estándar, talle único, chata, americana, previsible: una vida de las familias tipo que mencionan las encuestadoras, con sofá, supermercado y plantitas en el balcón. "Ya tomaste demasiadas decisiones -me repetía-, te toca un tiempo blanco, reluciente y aséptico, como los azulejos de los hospitales. Te toca una época de piloto automático". Tenía casa, trabajo, carrera, pareja, mascota, terapia. Me faltaba resolver la claringrilla. Pero no. Las heridas, como las luciérnagas, prenden sus pancitas en las sombras.

“Me pesa la cabeza”, le explico al traumatólogo. “Me pesa la cabeza le dije al traumatólogo”, le cuento a la terapeuta y me río tarde de mi obviedad simbólica. Puta manía de pensar. Algunos se toman el sueldo, otros se lo fuman, otros se lo cogen, otros se defienden comiendo. Otros suben el volumen. Otros tienen hijos. Esos son los mismos que le ponen cemento de contacto a la azucarera rajada. Los pega-matrimonios. Otros reemplazan sus ideas por letras de alemanes muertos. Letras muertas, edición de lujo, papel amarillo, cubierta de cuero, tipografía dorada. Otros se hunden en espejos. Otros ni se miran. Todo afuera. Vos no entendiste, por qué me tratás mal, no ves que era un chiste, exagerada. Todos, absolutamente todos, mienten. Se mienten. Y eso estaría casi bien, o bien del todo, si entendieran que sus parches funcionan sólo para ellos y no exigieran cómplices. Hacete la película, pero no me pidas que sea actriz de reparto.


Ilustración: Cubeta

sábado, 13 de junio de 2009

Dantesco

La veterinaria no lo sabe, pero la frase "dale este comprimido cada doce horas durante siete días" se parece bastante a la idea que tengo del infierno.

jueves, 11 de junio de 2009

Branding ya

Dalí dice:
podemos ir al restaurant ese que queda a la vuelta

Gala dice:
no sé cuál es

Dalí dice:
adan se llama

Dalí dice:
por jose hernandez


Dalí dice:
no sabés donde es todavía?

Gala dice:

ni idea

Dalí dice:
tiene una manzana

Gala dice:
me estás jodiendo? se llama adan y tiene una manzana? es un telo, no?

Dalí dice:
http://www.adannrestaurante.com.ar


Ilustración: Cubeta